Mortero elastomérico DENSOLASTIC®-EM / EM-G
Para la fijación de tapas de pozos se utiliza habitualmente un mortero aglomerado con cemento para elaborar la junta superior. Lo que tiene como resultado una unión fija, pero rígida entre el pozo y la tapa del mismo.
Si estos pozos se cargan por el tráfico rodado que transita por encima, como son camiones y coches, todas las fuerzas resultantes por este motivo se derivarán directamente por medio de la junta rígida de mortero al pozo dispuesto por debajo. La acción del tráfico rodado que transita por encima tiene como resultado una carga dinámica, por la cual la construcción se comprimirá de otra forma a la carga estática fija sobre la tapa de pozo. El mortero fijo no puede absorber elásticamente esta carga que actúa sacudidas; como punto débil en el entorno de la carga, la junta de mortero se volverá frágil, en función del tipo e intensidad del tránsito rodado que transita por encima. La cubierta del pozo va descendiendo con el mortero desprendido por debajo del nivel circundante de la calle. Lo que tiene como consecuencia que, al pasar los neumáticos del vehículo se choque desde arriba sobre la tapa del pozo, lo que acelera aún más el proceso de destrucción de la junta de mortero. Se producen grandes daños con gran rapidez, justamente a causa de la secuencia rápida de acción de los neumáticos de camiones dispuestos directamente uno detrás de otro de una hilera de camiones.
Si se sustituye la junta de mortero de cemento por material sintético amortiguador, por ejemplo por un mortero elastomérico, se puede absorber considerablemente la carga indicada más arriba, y hacerlo en el mismo lugar de su producción, antes de que afecte por completo al pozo situado por debajo. Una junta semejante no se destruiría bajo la carga permanente y podría conservar su forma, la tapa del pozo no se hundiría por debajo del nivel de la calle.

